Dos materiales, múltiples posibilidades

El aluminio y el PVC son los materiales más utilizados en la fabricación de ventanas. Ambos ofrecen excelentes prestaciones, pero sus características hacen que el proceso de curvado requiera técnicas específicas para cada caso.

Conocer estas diferencias ayuda a las empresas de carpintería metálica a seleccionar la mejor solución para cada proyecto.

Curvado de perfiles de aluminio

El aluminio destaca por su resistencia mecánica y versatilidad. Su capacidad para adaptarse a diferentes radios de curvatura permite fabricar:

  • Ventanas de arco.
  • Cerramientos semicirculares.
  • Fachadas con elementos curvos.
  • Proyectos arquitectónicos especiales.

Además, mantiene una gran estabilidad dimensional y ofrece un excelente acabado estético.

Curvado de perfiles de PVC

El PVC requiere un proceso diferente debido a sus propiedades térmicas. Mediante técnicas especializadas es posible conseguir formas curvas manteniendo las prestaciones de aislamiento que caracterizan a este material.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • Excelente eficiencia energética.
  • Buen comportamiento acústico.
  • Amplias posibilidades de diseño.
  • Compatibilidad con sistemas de ventanas de altas prestaciones.

¿Qué opción elegir?

La elección dependerá de factores como el diseño arquitectónico, las exigencias estructurales, el presupuesto o las prestaciones requeridas por el proyecto.

En Curvados del Norte trabajamos con perfiles de aluminio y PVC para ofrecer soluciones personalizadas a fabricantes e instaladores de ventanas, garantizando precisión y calidad en cada proceso de curvado.